El panorama de la educación: indicado  res de la OCDE, es reconocida como la fuente de información más acreditada sobre el estado de la educación en el mundo, y ofrece evidencias sobre la estructura, finanzas y desempeño de los sistemas educativos en los 35 países que integran esta Organización De Cooperación Para El Desarrollo Económico. El informe 2016 recién liberado -http://bit.ly/2djsVLV- da mucha luz acerca de lo mal pagadas que son las mujeres –sin importar el nivel educativo- en el mundo y de las acciones que debemos emprender como sociedad para cambiar esta tendencia.

Los hechos revelan que México tiene una de las tasas más altas de desempleo entre los países de la OCDE, pero la mujer mexicana por un lado tiene una mayor tasa de desempleo que los hombres y registra una de las mayores brechas de género en el ingreso entre los países del organismo. Se demuestra además en nuestro País, que las mujeres de 25 a 64 años de edad con empleo de tiempo completo, educadas hasta el nivel medio superior o superior, ganan un 32% menos que los hombres de igual puesto y nivel educativo. En países como Costa Rica, España e Inglaterra no ocurre lo mismo.

El patrón mexicano muestra que hoy las mujeres se gradúan en mayor número de la educación superior, pero tienen una menor tendencia a ingresar o graduarse de programas de doctorado o equivalente. Se documentó que el 53% de los graduados como técnico superior universitario y licenciatura, 55% de los graduados de especialidad y maestría y el 48% del nivel doctorado eran mujeres. De los campos de ciencias, matemáticas y computación fueron el 46% mujeres.

Pero en el campo laboral están en desventaja. La tasa de desempleo con educación superior en mujeres es del 4.5% contra 4.1% de varones y el sueldo que les pagan sólo corresponde al 68% de lo que ganan los hombres con educación similar. Esta brecha es la tercera más alta entre los países estudiados, y la brecha parece que no se reduce pues tanto las mujeres jóvenes, de entre los 35 y los 44 años de edad, como las de mayor edad (55 a 64 años) se enfrentan a estas mismas diferencias en los sueldos. No debe servir de consuelo que en otros países ocurre el mismo fenómeno.

¿Cómo ir abatiendo esta desigualdad? El primer paso sin duda es visibilizarlo como sociedad, reconocer que las mujeres son mal pagadas y que si no hacemos algo más, la discriminación continuará. A trabajo igual, salario igual es la premisa jurídica en este tema incorporada a la Ley Federal del Trabajo en 1931, que sin embargo, por los datos arriba referidos, estamos lejanos de lograrlo.

En México, si usted conoce casos así, puede -y creo, debe- denunciarlo ante la instancia competente que es la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación -www.conapred.org.mx-. La educación es parte clave del desarrollo humano y coadyuva con el estado de salud; pero se debe avanzar ahora en la mejora del salario y economía de las mujeres. ¿Usted qué opina?

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