Pocas enfermedades son tan conocidas “de oído” como la tuberculosis, que ha tenido diversas etiquetas a través de la historia como “tisis”, “consunción”, “la enfermedad de la languidez”, “mal de vivir” y la “gran plaga blanca”, entre otros. Suele localizarse en los pulmones, pero en el 33% de los casos se observa en otros órganos; en la actualidad es curable en la mayoría de los casos. Una cosa también es sabida: por un lado, la tisis no respeta a los famosos; y por el otro, que acaba de ser emitida una alerta la Organización Mundial de la Salud –OMS – porque es insuficiente las medidas e inversiones encaminadas a poner fin a la epidemia de tuberculosis y debiéramos poner atención en Guanajuato.

El estetoscopio es un instrumento famoso utilizado por los médicos para escuchar los campos pulmonares pues amplifica el sonido. Para desarrollarlo el médico René Théophile Hyacinthe Laënec, se afanó por corroborar que sus hallazgos auscultatorios correspondían con lesiones pulmonares, para lo que realizó observaciones comparativas entre los hallazgos en vida y en la disección posterior tras el fallecimiento de los pacientes. Laënec murió de esta enfermedad con tan solo 45 años de edad. Hay muchos más tísicos famosos, entre otros, el genial Antón Chéjov, médico y literato; Enrique IV de Francia que falleció a los 32 años y dejó la dirección de su reino a su ministro Armando Duplessis, Cardenal de Richelieu; Federico Chopin, el genial músico polonés que murió en la Plaza Vendome de París y que tuvo en sus últimos días unas hemoptisis –tos con sangre- verdaderamente copiosas.

En la página http://www.who.int/topics/tuberculosis/es/ se pueden consultar más detalles sobre la enfermedad, que a pesar de ser tan antigua y en teoría curable, sigue siendo de carácter epidémico, mortal más aún, cuando se combina con otras enfermedades como el VIH-SIDA o Diabetes Mellitus. Por ello, hace un año se presentó el plan de acción para la prevención y el control de la tuberculosis por todos los países que integran la WHO, enfocando a la tisis como una prioridad en salud, estableciendo como meta reducir en 24% la mortalidad para el 2019 respecto al 2014 que fue de 2.1 por cada 100,000 habitantes. Para ilustrar el fenómeno en Guanajuato, en 2016 hasta la semana 39, se han reportado 11 casos de meningitis tuberculosa; 167 de tuberculosis respiratoria; 178 casos con infección asintomática por Virus de Inmunodeficiencia Humana; y 7,769 casos de Diabetes Mellitus tipo 2.

La buena nueva para que nuestros hijos sean famosos, pero no tísicos, es que la tuberculosis es una enfermedad prevenible por vacunación. La vacuna se llama BCG –Bacilo de Calmette y Guérin- que es una preparación de bacterias vivas atenuadas que debe aplicarse desde los recién nacidos hasta los niños menores de 5 años. Es una vacuna gratuita y segura, la molestia más frecuente en el lugar donde se aplicó es la aparición de un nódulo dos a cuatro semanas; después se forma una úlcera que no requiere ningún tipo de tratamiento, sólo mantenerla limpia. Aparecerá una costra en la sexta a doceava semana después de la vacunación, que al final deja una cicatriz. Termino invitándolos a vacunar a sus hijos o nietos y que tengan su cartilla de vacunación al día.

ectorjaime@gmailmedades son tan conocidas “de oído” como la tuberculosis, que ha tenido diversas etiquetas a través de la historia como “tisis”, “consunción”, “la enfermedad de la languidez”, “mal de vivir” y la “gran plaga blanca”, entre otros. Suele localizarse en los pulmones, pero en el 33% de los casos se observa en otros órganos; en la actualidad es curable en la mayoría de los casos. Una cosa también es sabida: por un lado, la tisis no respeta a los famosos; y por el otro, que acaba de ser emitida una alerta la Organización Mundial de la Salud –OMS – porque es insuficiente las medidas e inversiones encaminadas a poner fin a la epidemia de tuberculosis y debiéramos poner atención en Guanajuato.

El estetoscopio es un instrumento famoso utilizado por los médicos para escuchar los campos pulmonares pues amplifica el sonido. Para desarrollarlo el médico René Théophile Hyacinthe Laënec, se afanó por corroborar que sus hallazgos auscultatorios correspondían con lesiones pulmonares, para lo que realizó observaciones comparativas entre los hallazgos en vida y en la disección posterior tras el fallecimiento de los pacientes. Laënec murió de esta enfermedad con tan solo 45 años de edad. Hay muchos más tísicos famosos, entre otros, el genial Antón Chéjov, médico y literato; Enrique IV de Francia que falleció a los 32 años y dejó la dirección de su reino a su ministro Armando Duplessis, Cardenal de Richelieu; Federico Chopin, el genial músico polonés que murió en la Plaza Vendome de París y que tuvo en sus últimos días unas hemoptisis –tos con sangre- verdaderamente copiosas.

En la página http://www.who.int/topics/tuberculosis/es/ se pueden consultar más detalles sobre la enfermedad, que a pesar de ser tan antigua y en teoría curable, sigue siendo de carácter epidémico, mortal más aún, cuando se combina con otras enfermedades como el VIH-SIDA o Diabetes Mellitus. Por ello, hace un año se presentó el plan de acción para la prevención y el control de la tuberculosis por todos los países que integran la WHO, enfocando a la tisis como una prioridad en salud, estableciendo como meta reducir en 24% la mortalidad para el 2019 respecto al 2014 que fue de 2.1 por cada 100,000 habitantes. Para ilustrar el fenómeno en Guanajuato, en 2016 hasta la semana 39, se han reportado 11 casos de meningitis tuberculosa; 167 de tuberculosis respiratoria; 178 casos con infección asintomática por Virus de Inmunodeficiencia Humana; y 7,769 casos de Diabetes Mellitus tipo 2.

La buena nueva para que nuestros hijos sean famosos, pero no tísicos, es que la tuberculosis es una enfermedad prevenible por vacunación. La vacuna se llama BCG –Bacilo de Calmette y Guérin- que es una preparación de bacterias vivas atenuadas que debe aplicarse desde los recién nacidos hasta los niños menores de 5 años. Es una vacuna gratuita y segura, la molestia más frecuente en el lugar donde se aplicó es la aparición de un nódulo dos a cuatro semanas; después se forma una úlcera que no requiere ningún tipo de tratamiento, sólo mantenerla limpia. Aparecerá una costra en la sexta a doceava semana después de la vacunación, que al final deja una cicatriz. Termino invitándolos a vacunar a sus hijos o nietos y que tengan su cartilla de vacunación al día.

ectorjaime@gmail